Un libro para el Día del Niño

Se viene el Día del Niño y un libro puede ser un gran regalo para compartir con los chicos. Acá va una lista de sugerencias para una fecha tan especial. Las que creemos son nuestras joyitas…

BATU 6

batu 6De Tute. El sexto libro recopilatorio de la tira Batu, que Tute publica desde hace años en el diario La Nación, suplemento “Espectáculos”. En la línea del mejor Quino, Tute desarrolla la historia de Batu, Tutum, Boris y Dafne. Sus tiras nos remiten a la infancia, a esos momentos gloriosos de imaginación exuberante, amores sinceros, miedos, risas y sueños. Perteneciente a la nueva camada de humoristas gráficos, Tute se ha ganado un lugar importante y destacado en el panorama artístico local. Hijo de Caloi, y discípulo de Sendra, Crist, Muñoz, Fontanarrosa, entre otros, su trabajo ya es de reconocimiento nacional e internacional.

 

MENTIRAS Y MORETONES

mentiras y moretones

de Pablo Bernasconi. Pertenece a la categoría de Relatos ilustrados, son relatos cortos con mucho humor y absurdo, acompañados por las ilustraciones artísticas de collage digital. son absolutamente poéticos y profundos, donde los chicos van a poder jugar y también conectar con emociones y momentos de vida. Pablo Bernasconi nació en Buenos Aires y vive en Bariloche, diseñador gráfico e ilustrador, colabora actualmente con publicaciones en diversos países, por las que ha obtenido importantes distinciones. Es también autor, y sus libros fueron editados en Alemania, Australia, Corea, Estados Unidos e Inglaterra. En esta colección ha publicado El Brujo, el Horrible y el Libro Rojo de los Hechizos.

 

 

Charlie y la fábrica de chocolate

charlie y la fabrica

 

de Roald Dahl, el gran autor de literatura infantil. Con más de 200 MILLONES de libros vendidos en el mundo. Charlie y la fabrica de chocolate es una historia super conocida porque fue llevada al cine con Johnny Deep como Willie Wonca. En la historia el señor Wonka, dueño de la magnífica fábrica de chocolate, ha escondido cinco billetes de oro en sus chocolatines. Quienes los obtengan serán los elegidos para visitar la fábrica y ganar un fabuloso regalo. Charlie tendrá la fortuna de encontrar uno de esos billetes y, a partir de ese momento, su vida cambiará para siempre. Quentin Blake es el ilustrador estrella, como en todos sus otros libros: Matilda, Las Brujas, etc casi todos llevados al cine también. Dahl sabe contar grandes y preciosas historias.

 

Dailan Kifki

dailan

de María Elena Walsh. Un clásico de todos los tiempos que siempre llega a todos los chicos. es a partir de 7 años y Dailan es un simpático elefante que llegó a la casa de la protagonista y cambió la vida de toda la familia. A partir de este encuentro, la autora desarrolla una novela donde las situaciones más desopilantes son contadas con la ternura necesaria para que sean inolvidables. Después de circular en muchísimas formas, reeditamos los VINTAGE de María Elena, cuatro de sus libros según su primera aparición, con las tapas originales, en tapa dura y las ilustraciones de Vilar. Un regalo excelente y maravilloso.

 

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El valor de recomendar: nuevos modos de opinar sobre libros

Internet se llena de actores, portales y redes que disparan o hunden las ventas.

que libro leo

En el ecosistema digital se está produciendo un boom de lugares que se proponen como puntos de encuentro para la conversación sobre los libros.Plataformas, redes sociales, blogs, canales de YouTube. El fenómeno alcanzó una dimensión tan inédita que hasta las grandes editoriales –las “mainstream”, las que representan “el sistema” frente a lo emergente–, dudaron muy poco en sumarse. En los sitios Me Gusta Leer y Edición Anticipada, ambos de Penguin Random House, en Planeta De Libros, de Planeta, o en Amazon Books, sucede más o menos lo mismo que en redes como Qué Libro Leo o Grandes Libros. Los lectores, las personas comunes y corrientes a las que les gusta leer, recomiendan, critican, reseñan o simplemente –muchas veces– ponen “me encantó/lo dejé” y califican con estrellitas. Y, al margen de la irrupción de las últimas oleadas tecnológicas, que claramente son el factor desencadenante en esta historia, lo más interesante del fenómeno quizá sea eso: la viralización de la conversación sobre lecturas como uno de los signos de la cultura de los últimos tiempos.

Dale “scroll”

Toda la vida se habló sobre libros, pero son varios los cambios que ahora se perciben respecto de esa conversación, empezando por la cantidad y la diversidad de personas interesadas en un territorio que, hasta hace bastante poco, parecía reservado a los académicos y los estudiantes de Letras. “Yo no creo que los comentarios en redes o distintos espacios de internet compitan con la crítica o con el periodismo”, aclara de entrada Patricio Zunini, community manager de Grandes Libros (parte del Grupo Vi-da, al que también pertenecen Baja Libros, Leamos, Indie Libros, Intercultural División y Vidi). “Siempre existieron estos caminos accesorios de discusión, de debate, que tal vez antes eran de pequeños grupos, de nichos o círculos de lectores; la maduración en el uso de las herramientas de internet permite que eso hoy sea de alcance masivo”.

En efecto, la mayoría de la gente ya casi ni piensa en la crítica y desconfía de las grandes operaciones de marketing como legitimadoras de consumos culturales, en este caso libros; la atención, el valor de referencia, se desplazó a estos nuevos espacios digitales donde los recomendadores son los lectores “aficionados” –y también los “lectores profesionales”, los que llevan adelante sus propios blogs o canales de reseñas en video–; multitudes de ellos. Un cambio de hábitos tan marcado que se siente hasta en el final de la cadena, los mostradores de las librerías. “Evidentemente las cosas cambiaron bastante para el librero; hace unos años él era quien ofrecía las noticias del mercado a sus clientes lectores, y desde hace un tiempo en muchos casos las recibe de ellos. La información atraviesa muchos canales que no existían”, dice Jorge González, director comercial del Grupo ILHSA (librerías Yenny, El Ateneo y Tematika.com). “Así y todo la recomendación sigue existiendo bastante en la librería. Por supuesto las otras fuentes, en tanto sean confiables para quien las recibe, son grandes marcadoras de tendencias en el consumo de libros”.

La segunda clave del fenómeno es que estas nuevas conversaciones digitales sobre lecturas, paradojalmente, no son de muchas palabras (en Grandes Libros, por ejemplo, los usuarios tienen disponibles 500 caracteres, pero usan unos 150). Y aunque a veces pueden pasar por lo descriptivo, o más excepcionalmente por lo técnico, la gran mayoría va por otro registro: la subjetividad total, sin demasiadas explicaciones. “Lo amé”, “Me atrapó” y “Uno de mis libros favoritos”, entre el top five. La explicación es que las redes sociales básicamente son utilizadas para mostrar experiencias: la foto del trago que se está por tomar, el álbum de las vacaciones en la nieve, etc. “Me parece que las redes apuntadas a libros también tienen que ver con compartir una experiencia, que es un poco epidérmica”, reflexiona Zunini. “Es la experiencia de decir ‘con este libro me emocioné’, o ‘a este lo dejé’”.

Otro rasgo llamativo es que estos acercamientos emocionales funcionan para los demás. “El tipo que te pone algo desde una lógica más racional no sé cuánto impacta sobre la otra persona; ahora, leer cinco o seis comentarios de gente que dice ‘este libro me encantó’, me parece que esa es la función y que se respeta”, explica Zunini. “Podés decir rápidamente cuál fue tu sensación con ese libro y listo. Lo pusiste rápido desde la oficina, o desde el bondi, o por ahí estás en la librería viendo algo que te interesa, te metés en la red, ves que hay cinco personas que le pusieron cinco estrellitas de cinco, así que casi ni mirás los comentarios y lo comprás”.

La cultura somos todos

Seguramente, una de las características más emblemáticas de estos lectores/recomendadores tiene que ver con la edad, y por lo tanto, con el futuro. “Si pensamos en lectores y no en consumidores de libros (aquí entrarían todo tipo de temas, como los de cocina, que están muy de moda, los ilustrados, guías de viaje, etc.), el segmento de mayor crecimiento en los últimos años es el juvenil e infantil. Ese grupo que hoy consume mucha narrativa es el que más utiliza redes sociales y tecnología y explica parte del fenómeno. El resultado es una muy buena simbiosis de la cultura digital con el libro, al que finalmente llegan por todos estos caminos”, analiza González.

“Tenemos poco más de 20.000 usuarios y habrá 100 que entran todos los días, comentan, opinan sobre lo que dicen los otros. Ellos son los que mantienen vivo todo, los que les dan la bienvenida a los usuarios nuevos, los que presentan un libro, son los más apasionados”, cuenta Zunini. “Después está el tímido que entra mucho y solamente pone ‘me gusta’; el que sólo mira; y el que entra esporádicamente, cuando termina de leer un libro y se acuerda. Hay muchos perfiles de usuario que también son perfiles de lector. Es como una muestra de la población. Y siento que, participando, cambié mi forma de leer. A partir de comentarios descubrí que por ejemplo en novela romántica hay escritoras buenas. He perdido prejuicios. Y es todo por la red”.

La Red, con mayúscula, la galaxia Internet, sin duda modificó toda nuestra vida. Hasta la literatura perdió prejuicios. Hace unos años, no tantos, las editoriales eran acusadas por las academias de publicar lo que al mercado le podía interesar comprar, en detrimento de otros criterios de valía; de democratizar, o masificar, o como quiera llamárselo, el consumo cultural. Ahora, legiones de usuarios con sus tablets, sus smartphones y sus calificaciones son el nuevo elemento disruptivo que marca el paso. Cada vez más libros en el mundo físico son el producto de esa interacción en las redes; los lectores/recomendadores tienen cada vez más poder simbólico y real para descubrir y posicionar títulos nuevos. Siguiendo la lógica binaria de lo digital, ámalo o déjalo. Y si no, ponele estrellitas

 

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Hebe Uhart premio a la trayectoria

Hebe Uhart ganó un reconocimiento internacional por su trayectoria, el gobierno chileno distinguió a la cuentista, novelista, cronista y docente con el Premio Iberoamericano Manuel Rojas, dotado de 60 mil dólares.

hebe-uhart

Una vez, Fogwill dijo que era la mejor escritora argentina. Mucho tiempo después, el mundo editorial le hizo caso. Ahora, un jurado compuesto por los autores nacionales César Aira y Martín Kohan, los chilenos Alejandra Costamagna y Ramón Díaz Eterovic y el mexicano Jorge Volpi decidió que Hebe Uhart sea este año la ganadora del Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas, dotado con 60 mil dólares, medalla y diploma.

“Aquí estoy acomodando las plantas, para que no se estorben unas a otras, ni tengan partes muertas, ni hormigas. Me produce placer observar cómo crecen con tan poco; son sensatas y se acomodan a sus recipientes; si éstos son chicos, se achican, si tienen espacio, crecen más. Son diferentes de las personas: algunas personas, con una base mezquina, adquieren unas frondosidades que impiden percibir su real tamaño; otras, de gran corazón y capacidad, quedan aplastadas y confundidas por el peso de la vida”.

Así comienza Guiando la hiedra, uno de los cuentos más famosos de Hebe Uhart, que durante mucho, demasiado tiempo, fue una autora de culto, pero no tan reconocida más allá de sus pares. “Se encuentra entre aquellos escritores donde un modo de mirar produce un modo de decir, un estilo: Eudora Welty, Felisberto Hernández, Mario Levrero, Juan José Millás, Rodolfo Fogwill o Clarice Lispector”, escribió una vez sobre ella Elvio Gandolfo.

La gran cuentista argentina, Hebe Uhart, nos presenta una colección de relatos centrados en los pequeños detalles.
La gran cuentista argentina, Hebe Uhart, nos presenta una colección de relatos centrados en los pequeños detalles.

Recién en 2004, cuando le dieron su primer Premio Konex, Hebe Uhart publicó en una editorial comercial grande, y un cuento en una antología. El resto, había salido al mundo por editoriales chicas, muchas de ellas ya inexistentes. Tarde, pero seguro, desde 2010 sus textos dejaron de ser difíciles o imposibles de conseguir gracias a la edición de sus Relatos reunidos (Alfaguara) y entonces cambió el paradigma, se acomodaron un poco las cosas.

Llegaron los galardones, y más publicaciones, viejas y nuevas, ahora sí, disponibles en librerías de todo el país, sin hacer mayor esfuerzo que el de ir a buscarlas. En 2011 le dieron el Premio Fundación El Libro al Mejor Libro Argentino de Creación Literaria y en 2014 otra vez el Konex. Todo esto no hizo nunca que Hebe Uhart se sienta canónica. Su literatura y sus crónicas siguen teniendo la cualidad modesta y emotiva de siempre, esa mirada extrañada sobre la vida cotidiana, la gente, los pueblos chicos, los viajes.

uhart relatos reunidos

Eso se puede ver en la colección de relatos El gato tuvo la culpa (Blatt & Ríos, 2014), la compilación de crónicas de viaje a partir de sus columnas para El País, de Uruguay, Viajera crónica (Adriana Hidalgo, 2011) o el libro Las clases de Hebe Uhart (Blatt & Ríos, 2015), de Liliana Villanueva, que reúne notas y reflexiones tomadas en sus talleres, que da en su casa de Almagro desde hace décadas, mientras convida café y galletitas a sus alumnos, que exige siempre seam principiantes.

Este nuevo reconocimiento, el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas, es otorgado anualmente por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes del gobierno de Chile con el objetivo de distinguir escritores por su trayectoria y aporte al diálogo cultural y artístico de Iberoamérica. Desde su creación en 2012, Hebe Uhart es la tercera argentina a la que se lo dan (antes fue a Ricardo Piglia, en 2013, y a César Aira, en 2016) y la segunda mujer que lo gana, después de la mexicana Margo Glantz, en 2015.

 

Fuente Diario Zeta: http://www.diarioz.com.ar/#!/nota/reconocimiento-internacional-a-hebe-uhart-por-su-trayectoria-57735/

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Se suspendió la entrega del premio Rómulo Gallegos por la crisis en Venezuela

Roberto Hernández Montoya, presidente del Celarg, confirmó que la edición 2017 del certamen no se celebrará porque el Ministerio de Cultura redujo el presupuesto. Fue pospuesto para el próximo año

Los organizadores del lauro literario, uno de los más importantes del continente, confirmaron que la suspensión se debió a la crisis económica en ese país, que impidió asegurarse el premio en dólares para el ganador.

Mario Vargas Llosa recibió en 1967 el galardón de manos de Rómulo Gallegos
Mario Vargas Llosa recibió en 1967 el galardón de manos de Rómulo Gallegos

La XX edición del premio de novela Rómulo Gallegos, uno de los mayores galardones literarios de las letras iberoamericanas, fue suspendida este año por primera vez en medio siglo de existencia y tendrá una nuevo llamado en 2018.

El galardón se entrega cada dos años, fecha en que se conmemora el nacimiento del autor de Doña Bárbara, que además fue presidente de Venezuela en 1948, derrocado tras nueve meses de gobierno por un golpe de Estado.

La convocatoria al premio que lleva su nombre fue suspendida pero el premio continuará.

Evidentemente ya este año no se fallará -dijo una fuente del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) que pidió no identificarse-. No es verdad que fue eliminado`, agregó.

La convocatoria debió ser suspendida ya que los organizadores tuvieron problemas para asegurarse el premio en metálico al ganador (un cheque de 135.000 dólares), en medio de un clima político enrarecido, un día antes de una multitudinaria protesta contra la instalación de la Asamblea Constituyente. Entre sus ganadores previos se cuentan intelectuales como Mario Vargas Llosa , Carlos Fuentes, Gabriel Garcí­a Márquez y más recientemente el colombiano Pablo Montoya, en 2015.

El último argentino en alzarse con el lauro fue Ricardo Piglia en 2011, con Blanco nocturno.

El premio fue creado en 1967 en honor al reconocido escritor venezolano, pero en esta edición la falta de divisas en ese país alcanzó al galardón literario con más rapidez de la esperada, ya que los escasos dólares disponibles son utilizados en gran parte en la importación de alimentos y medicinas. Según el diario El Nacional, la entrega del lauro no se pudo realizar `por restricciones presupuestarias del ministerio de Cultura`, del que era titular en el momento de tomarse la decisión Adán Chávez, hermano del fallecido presidente Hugo Chávez.

El presidente del Celarg, Roberto Hernández, dijo que las restricciones presupuestarias del Ministerio de Cultura impidieron la asignación del premio de este año. Sin embargo, aseguró que será convocado en 2018 y entregado el 2 de agosto de ese año.

fuente: la nación online

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