Luciano Lamberti: “En mi generación no tenemos un Borges a quien matar”

Con su reciente publicación de La casa de los eucaliptos, Luciano Lamberti, oriundo de San Francisco, Córdoba, no hace más que validar su lugar en la escena literaria argentina.

LucianoLamberti

En el libro se entrelazan el terror, lo fantástico y la ciencia ficción; las ideas centrales de los cuentos parecen talladas a mano, siempre respetando las rigurosidades del género.

Hace ya un tiempo que estás instalado en Buenos Aires. Antes escribías desde el “interior”. ¿Qué peculiaridades crees que tiene el escritor que está por fuera de la General Paz? ¿Cómo fue el proceso de escribir tus primeros libros parado desde Córdoba?

Creo que hoy se puede escribir desde cualquier parte. No hay cuestiones determinantes en ese sentido. Cuando yo empecé a escribir en serio, en la facultad, me enfrentaba mentalmente a dos cuestiones complementarias: la primera era la de no tener vergüenza de representar el lugar de donde venía, porque eso me diferenciaba de los escritores porteños; la segunda, la de no representar ese lugar como idílico o “mejor” que cualquier otro, sino tan parte del cielo y del infierno como cualquiera. Hoy vivo en Buenos Aires pero la mayoría de las cosas que escribo están ambientadas en zonas rurales o semi rurales. No es una decisión política ni estética, es simplemente lo que me sale, lo que ve mi ojo mental a la hora de contar esas historias. Si algún día veo a Buenos Aires, escribiré sobre eso sin problemas.

En tu último libro, “La casa de los eucaliptus” (Random House, 2017), hay cuentos de terror y fantásticos, que apuntan más hacia la dirección de lo sobrenatural, ¿qué podes contarnos sobre él? Aunque es posible suponer también que hay una cuota de ironía y humor alta en ese libro, como en tu anterior publicación, “La maestra rural” (Random House, 2016). 

La casa de los eucaliptus es un libro donde trabajo más con el terror como género. En El loro que podía adivinar el futuro había cuentos fantásticos y de ciencia ficción. Y en El asesino de chanchos que se publicó por primera vez en editorial Tamarisco, en el año 2010, trabajaba con un realismo que se iba deformando. Lo sobrenatural es algo que me interesa ahora, me divierte, me recuerda a aquellos escritores que leía en mi adolescencia, me permite decir cosas y llegar a lugares o tocar puntos que no podía siquiera imaginar siendo realista. Suponés bien: también hay humor en este libro. En todo lo que escribo está ese elemento, a veces voluntario.

casa eucaliptos Sobre el libro

En estos cuentos perturbadores y oscuros, Luciano Lamberti nos habla desde los márgenes. Entre escenarios rurales y urbanos, los seres que protagonizan La casa de los eucaliptus se mueven como esclavos de su pasado y su presente.

Un médico se pierde en los caminos que lo llevan a su pueblo natal. Un presidente joven recibe la visita de un espíritu que le develará el secreto del éxito. Un hombre muere una y otra vez pero siempre resucita. Unos skaters buscan la pista perfecta y se encuentran con criaturas de otra especie. Un artista contemporáneo sufre unas extrañas transformaciones en animal.

Con una escritura impecable, ágil y veloz, Lamberti ilumina con la potencia de su prosa lo sutil, lo no dicho, lo invisible.

«Con macabra ironía, Lamberti sintoniza las pesadillas de la pampa gringa y vuelve literal la idea de pueblo chico, infierno grande. Sus personajes se deslizan casi sin advertirlo hacia la crueldad, el desvarío, las frustraciones que se transforman en delirio. Son cuentos de terror y mueven el piso, pero también son muestras de lo que el terror puede hacer en estas mentes sumergidas en el aburrimiento, los rumores, los prejuicios y la rutina.» Federico Falco

 

Si queres seguir leyendo la entrevista http://www.hoydia.com.ar/magazine/en-mi-generacion-no-tenemos-un-borges-a-quien-matar

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Skyvan recupera archivos de los vuelos de la muerte

La investigación periodística de Miriam Lewin que se mete en lo más oscuro y aún poco conocido de la dictadura.

“Los que sobrevivimos no vamos a superar nunca la culpa de haber sobrevivido”, dice la autora en una entrevista a propósito de su último libro, una investigación que llegó a los Tribunales.

Miriam_Lewin

El fotógrafo italiano Giancarlo Ceraudo le preguntó Miriam Lewin por el destino de los aviones que habían participado en los asesinatos conocidos como “vuelos de la muerte” durante la última dictadura cívico militar y esto disparó una investigación que a la periodista le llevó años, llegó a los Tribunales y quedó plasmada en Skyvan. Aviones, pilotos y archivos secretos.

El libro, editado por Sudamericana, recupera los archivos de esos vuelos y narra el itinerario de la documentación por la que Mario Arru, Alejandro D’Agostino, Emir Sisul Hess, Julio Poch y Rubén Ormello fueron detenidos, sin dejar de lado la construcción de un vínculo de amistad entre una sobreviviente de los centros clandestinos de detención ESMA y Virrey Ceballos, y un italiano comprometido con saber qué pasó durante la última dictadura argentina.

skyvanEntre los responsables de esos vuelos también está Enrique De Saint Georges, que murió en febrero de este año, y Gonzalo Torres de Tolosa, el “teniente Vaca”, que obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria; mientras que Adolfo Scilingo está preso en España desde 2001; y los cinco detenidos ya nombrados esperan la sentencia de la causa ESMA III que está en su etapa final.

“El libro es el relato de cómo un equipo, no necesariamente con las mismas ideas políticas en el plano coyuntural pero con un compromiso con la justicia, se unió para conseguir un objetivo: que los pilotos que dieron la orden de abrir el portalón de los aviones para arrojar cuerpos inconscientes no se vayan a la tumba sin sentir el peso de la justicia”, aseguró Lewin durante una  entrevista con Télam.

-¿El encuentro con Ceraudo fue el gran disparador del libro?
-Sí, esta es la historia de una investigación que comenzó en 2007, cuando Giancarlo me vino a hacer fotos en mi calidad de ex detenida desaparecida y trató de convencerme de ir a hacer fotos a uno de los centros clandestinos de detención en los que había estado detenida (Ex ESMA o Virrey Ceballos). El estaba haciendo un trabajo sobre la dictadura y le llamaba la atención lo poco que teníamos en consideración los argentinos los objetos. Me dijo: “¿Vos te preguntaste alguna vez donde están los aviones de los vuelos de la muerte?”. Dije que no y que no entendía para qué podían servir, ante lo que me contestó: “Para llegar a los pilotos”. A partir de ese momento nos embarcarnos en la búsqueda de los aviones que habían participado, de acuerdo al relato de Scilingo, en los vuelos de la muerte.

-¿Dónde estaban los aviones?
-Uno estaba en una empresa de resabios industriales en Camino de Cintura, otros en museos navales. Los Skyvan eran tres y dos de ellos habían caído en Malvinas. Así empezamos a adentrarnos en la localización de los aviones, le pedimos ayuda a Enrique Piñeyro. La investigación avanzó y cuando estábamos por publicarla en televisión se nos cruzó el hallazgo de las planillas del avión en el que casualmente la justicia determinó que es probable que sea de donde tiraron a las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, a Azucena Villaflor y a otros miembros del grupo fundador de Madres de Plaza de Mayo que se reunía en la iglesia de la Santa Cruz.

-¿Cuál fue la etapa más difícil?
-El momento de acercarme a uno de estos aviones porque significaba conectarme con los vuelos de la muerte en los que se llevaron a mis compañeros y en los que yo tuve muchas posibilidades de ser una pasajera. Al Skyvan no me pude subir, lo miré de afuera. Es apabullante. Por su aspecto y su resistencia lo llaman Ford Falcon y paradójicamente no porque transportara desaparecidos sino porque tiene una apariencia fuera de lo común que es muy parecida a un ataúd. El Skyvan es un modelo de avión de fabricación irlandesa.

 

Si queres leer más : http://www.diarioz.com.ar/#!/nota/en-skyvan-la-periodista-recupera-los-archivos-de-los-vuelos-de-la-muerte-57995/

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Natalia Méndez: “Estoy aprendiendo a apagar esa voz editorial que me habla todo el tiempo cuando me siento a escribir”

Natalia Mendez es actualmente editora de Edelvives acaba de sacar un nuevo libro para chicos, La misteriosa desaparición del Señor Tomás, con ilustraciones de Patricia López Latour.

tapa mendez

Muriel es una niña que vive con su su padre, su hermana Larisa y el señor Tomás, un gato negro muy esponjoso y muy dormilón. Una tarde, vuelven del colegio y descubren que el señor Tomás no está por ningún lado. Lo llaman, le ofrecen su comida favorita, preguntan a algunos vecinos, pero no hay caso. Muriel no piensa darse por vencida, tiene que descubrir qué pasó con su gato.

Editado en la colección Caminadores, del sello PRIMERA SUDAMERICANA, es ideal para chicos a partir de 4 años.

Natalia Méndez: Nació en Buenos Aires, en 1976. Trabaja en el área de edición de libros para niños y jóvenes desde 2002.  Es profesora, escritora y editora, especializada en Literatura Infantil y Juvenil. Es también autora de Hojas sobre la almohada (Abran Cancha, 2014). Además, hace los visuales con papeles recortados y retroproyector para el grupo de música infantil Únicanuez y tiene el pequeño sello de edición artesanal Dábale arroz, junto con Eduardo Abel Gimenez.

 

Aquí reproducimos una entrevista:

Natalia Méndez es un referente en la cultura de la infancia: edita, escribe, moldea, pliega, crea, y todo eso sin abandonar a la lectora que fue de chica. Trabaja en la edición de libros para niños y jóvenes desde 2002. Actualmente es la responsable del área de libros infantiles y juveniles de Edelvives Argentina. Dicta clases en la Carrera de Edición en la UBA y escribió Hojas sobre la almohada (poesía, ilustrado por Fernando Calvi, Abran Cancha, 2014) y Visitas (libro álbum, ilustrado por Fernando Calvi,  Abran Cancha, 2017). Además, da clases de origami en Origamiteca y tiene el pequeño sello de edición artesanal Dábale arroz y un emprendimiento de cerámica y minilibros llamado A la zorra.

 

—¿Cómo surgió La misteriosa desaparición del señor Tomás?

—Así como lo ves, ese cuento tiene un montón de reescrituras y cambios de forma. La primera versión fue por un pedido de Mariana Vera, directora del área de infantiles en Penguin Random House, con quien yo trabajé muchos años. Era para otra colección que al final nunca salió, pero como el texto que les mandé les había gustado lo pasaron a Los caminadores, una colección que me encanta, y me puso muy contenta que lo quisieran para ahí. La última versión, a partir de unos comentarios muy acertados de la editora, es muy diferente. Había que cambiar casi toda la resolución de la historia, y ya estaba por abandonar porque no se me ocurría bien cómo resolverlo, hasta que pensé en usar una vuelta hacia lo fantástico (la primera versión era más bien realista) y darle más protagonismo al gato. Creo que ganó con ese cambio y yo me divertí mucho más con las cosas que hacían los personajes. Espero que los lectores también.

—Vos sos editora, ¿cómo se maneja el trabajo de escritora, desde ese doble rol? ¿Algo pesa más?

—Sí, pesa mucho más mi trabajo de editora, por ahora. Estoy de a poco aprendiendo a apagar esa voz editorial que me habla todo el tiempo en la cabeza cuando me siento a escribir. Es muy difícil ponerse a escribir con ese rol en la cabeza, porque no se lee igual, y no es lo mismo editar textos de otros que la obra propia. Desde hace un par de años estoy dando también cursos de escritura y eso me ayudó bastante con el ejercicio de cambiar de rol e intentar aplicar en mi escritura las cosas que les digo a los alumnos.

—Ya habías escrito un libro de poemas, ¿tenés pensado seguir entre ambos espacios?

—Me encantaría. Salió en abril de este año para la Feria del Libro otro título en Abran Cancha (donde está publicado el libro de poemas). Es un álbum ilustrado, con ilustraciones de Fernando Calvi, que se llama Visitas.
Tengo un par más de proyectos dando vueltas, pero todavía les falta trabajo como para mostrarlos. Lo próximo que salga posiblemente sea en Dábale arroz, un sello artesanal que hacemos con Eduardo Abel Giménez, si logramos dedicarle el tiempo que requiere, para antes de fin de año. Por ahora estoy muy ocupada trabajando en unos textos teóricos para unas clases sobre lectura y escritura de literatura infantil y juvenil. Así que como verás, planes de seguir con la escritura tengo muchos, luego se verá qué y cómo se van concretando. Tanto La misteriosa desaparición del señor Tomás como Visitas tardaron un par de años largos desde que los escribí hasta que finalmente salieron publicados, así que ante todo encaro el tema con mucha paciencia.

—¿Te sentís atravesada por la LIJ o podrías escribir para adultos? ¿Existe un tono o un estilo LIJ?

—Los libros para chicos son el eje en el que trabajo, y disfruto mucho leyendo libros para chicos para el trabajo editorial, para las clases y por gusto también. Pero también leo mucha ficción y no ficción para adultos. Puedo pasar de leer un libro de historietas sin texto para chicos muy chicos a un ensayo sobre la historia de la cultura a una novela de ciencia ficción de los años 60. Esa libertad lectora me permite no sentirme atravesada por los libros para chicos, no en el sentido limitante, al menos, en donde no entra nada más. Me gusta que entre todo y se mezcle en el recorrido lector. Me encanta encontrar ecos o rimas lejanas entre textos que parece que no tienen nada que ver a simple vista, porque de alguna forma creo que los lectores quedamos atravesados por todas las lecturas, desde la primera hasta la actual. Muy modestamente, con un detalle, intenté hacer algo de eso en una parte de La misteriosa desaparición del señor Tomás. Es un texto breve y no quería caer en la cosa de dar un mensaje, pero tampoco quería que Muriel, la protagonista, pareciera una súper chica. A mí me daba miedo levantarme de la cama de noche y atravesar la casa hasta la cocina, y no me pareció natural que Muriel se levantara sin más a resolver todo sola. Entonces parafraseé algo que dice un personaje de Game of Thrones, cuando un padre le dice a un hijo lo que es ser valiente, y lo usé como una frase que Muriel hubiera escuchado de su papá y que se repite para darse ánimo. No importa si nadie se da cuenta nunca. Para mí era en principio un aprendizaje narrativo, aprender de cómo están escritas cosas que me gusta leer y cómo usar esos recursos. Pero además, capaz un papá que le lee el cuento a sus hijos percibe el guiño, o en algún momento esos chicos tienen miedo y tienen una forma de conectar con una idea que a mí me pareció valiosa y que encontré mucho más tarde en mi recorrido lector. Es también una forma de compartir lecturas.

—¿Recordás las sensaciones que te generaban tus primeras lecturas?

—Me acuerdo perfecto la sensación que me producían las lecturas cuando era chica, capaz no me acuerdo las tramas de los libros, pero sí momentos, sí ideas que se me iban quedando y que a veces resonaron mucho más tarde, sí el gusto, la curiosidad, las ganas de leer. Y eso no cambió con los años. No sé si hay un tono o un estilo especial que delimite los libros para chicos, desde el punto de vista de la lectura. Sí, claro, que hay algunos temas que a los lectores más chicos pueden no interesarles, pueden escapar totalmente de su horizonte.

 

Fuente INFOBAE: http://www.infobae.com/cultura/2017/07/11/natalia-mendez-estoy-aprendiendo-a-apagar-esa-voz-editorial-que-me-habla-todo-el-tiempo-cuando-me-siento-a-escribir/

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“El booktuber es una tendencia en alza que sirvió para romper con el individualismo de la literatura”

Entrevista uno de los booktubers del momento, el joven español Sebastián García Mouret, periodista y escritor asturiano de 20 años, quien se describe a sí mismo como “un escritor de nacimiento, periodista de corazón, conferenciante de afición y youtuber de profesión”.

booktubers

En internet, los blogs y las redes sociales hay cabida para multitud de temáticas. Quizás lo que para muchos aun es algo nuevo -al menos para Santiago del Estero- el fenómeno del youtuber de literatura (o booktuber), despierta grandes seguidores en nuestro país y el mundo entero.

Ese será una de las grandes propuestas que traerá para este año la 43ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que se hará del 27 de abril al 15 de mayo.

La movida juvenil de la Feria del Libro contará con la presencia de este referente de los adolescentes lectores que seguramente, como lo hace a través de las redes sociales y desde su cuenta de YouTube, será una buena oportunidad para opinar libremente sobres libros y descubrir nuevas lecturas, abrir mentes a otros gustos e interactuar con personas que tienen la misma pasión.

“Creo que un adolescente necesita ver que existe una literatura que hable su mismo lenguaje, y que no todos los libros tienen un autor muerto hace cuatrocientos años”, revela el aficionado de los libros.

“Mis planes de convertirme en un escritor ermitaño y solitario, recluido en alguna cabaña perdida de algún bosque incomunicado con el mundo, se vieron frustrados”, cuenta el joven asturiano. Sin embargo, con internet y especialmente mediante YouTube, Sebastián pudo desarrollar su pasión por la literatura y compartirla con cientos de miles de personas, no sólo en España, sino en todo el mundo.

“El booktuber es una tendencia en alza que sirvió para romper con el individualismo de la literatura” – El Liberal

Para saber un poco más sobre Sebastián García Mouret, se lo podrá ver en acción en la tercera edición del “Encuentro Internacional de Booktubers”, del que participarán jóvenes lectores activos de toda América Latina y de otros países de habla hispana. Será el viernes 12 y sábado 13 de mayo.

Un conocido en las redes (entrevista)

Con el paso del tiempo, la constancia con la que subía videos a la web y su notorio gusto por la literatura, lo llevaron a Mouret a ser reconocido dentro del mundo de YouTube.

El joven español, contó a Viceversa sobre sus expectativas de llegar a la Argentina y conocer en profundidad la producción literaria del país, y por supuesto, intercambiar con los booktubers.

“Pues tengo las expectativas sumamente altas. Argentina es un país que no conozco, y una feria de la que me han hablado muchísimo (todo han sido cumplidos), así que tengo unas ganas inmensas de llegar y encontrarme con el público argentino”, recalcó.

¿Cómo explicarías el fenómeno “booktuber”? ¿Crees que es una tendencia en ascenso o es más bien algo pasajero?

“El booktuber es una tendencia en alza que sirvió para romper con el individualismo de la literatura” – El Liberal

-Es una tendencia en alza, aunque claro ¿Qué te va a decir un booktuber? Lo explicaría como un fenómeno liberalizador de la lectura. Nos ha brindado un espacio sin elitismos ni reproches para hablar de todo tipo de literatura y disfrutando de este acto tan entretenido y enriquecedor. Los lectores (y especialmente los lectores jóvenes) necesitaban un espacio donde compartir esta afición en libertad, y romper con el individualismo de la literatura… de las clases magistrales y de los críticos de los periódicos. Y ese espacio lo han encontrado en booktube.

¿Puede ser un gran negocio independiente recomendar libros en YouTube?

-Puede llegar a serlo, por supuesto. Allá donde haya público, habrá marcas interesadas en comprar un espacio delante de ese público.

¿Te parece que los booktubers fomentan el hábito de la lectura?

-Sin dudarlo ni un segundo, aseguro que el movimiento booktuber, y lo he vivido en mis carnes, ha sido capaz de acercar la lectura a muchos reticentes que no querían abrir un libro. No hemos hecho nada extraordinario, la lectura ya tenía las herramientas para engancharlos, pero les hemos hablado en un lenguaje cercano y ameno, y les hemos hablado de novelas que igual no conocían.

¿Qué libros clásicos de la literatura has compartido en YouTube?

“El booktuber es una tendencia en alza que sirvió para romper con el individualismo de la literatura” – El Liberal

-¡Incontables! Desde Jane Eyre, a Don Quijote, pasando por Orgullo y Prejuicio o incluso Frankenstein… y ¿cómo olvidar al guardián entre el centeno?

¿Qué impacto consideras que tiene este fenómeno en Argentina?

-Muy grande. Inmenso diría yo. Es de las audiencias más presentes en los análisis de booktube. Comparten, comentan, tuitean, disfrutan y sobre todo, leen.

¿Cree que esta experiencia le ha permitido a muchos jóvenes tomar por primera vez un libro?

– No es que lo crea, es que me lo confirman constantemente. El feedback que recibo a diario son jóvenes dándome las gracias por mostrarles una novela, padres encantados con que sus hijos les pidan libros gracias a booktube o incluso profesores que disfrutan poniendo nuestros vídeos en el aula.

¿Los jóvenes han descubierto las capacidades potenciales de la red?

-Todo lo contrario. La red nos ha mostrado a todos las capacidades potenciales de los jóvenes. Y me incluyo. Siempre fui muy invisible a los ojos de mis profesores. Años más tarde (ya en la universidad) muchos se asombraron de la “doble vida” en la red que llevaba, mientras me daban clase. Hay que aprender a conocer a los jóvenes, y que mejor espacio para conocer a una persona que aquel en el que se siente libre.

¿Qué escritor argentino te gustaría recomendar a los jóvenes lectores?

“El booktuber es una tendencia en alza que sirvió para romper con el individualismo de la literatura” – El Liberal

-¡Válgame el cielo! Yo voy a Argentina a que me recomienden ustedes su literatura a mí… quiero volver impregnado de autores de esa tierra. Aunque siento debilidad por Alejandra Pizarnik y Julio Cortázar, por supuesto.

Quién es Sebastián García Mouret

Es booktuber, escritor, periodista y conferenciante. Trabaja como lector editorial para Penguin Random House y crea contenidos audiovisuales en cuatro canales: SebasGMouret, ConSebas, o Rocho das ideas y El coleccionista de Mundos. En la actualidad, este último es uno de los videoblogs sobre literatura juvenil más influyentes. También colabora en la revista literaria “El templo de las mil puertas” y dirige la revista Culturetas. Además participa en ferias y da charlas relacionadas con el fomento de la lectura, los jóvenes, la tecnología y las nuevas oportunidades de la red.

Crea contenidos en Youtube, reseña libros en videoblogs sobre literatura juvenil. Es muy seguido en internet.

 

Fuente:El Liberal http://www.elliberal.com.ar/noticia/332228/booktuber-tendencia-alza-sirvio-para-romper-individualismo-literatura 

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¿Cómo sueña Rodrigo Fresán?

Rodrigo Fresán, visitó Buenos Aires la semana pasada, y vino a presentar La parte soñada, segundo libro de la trilogía que inició con La parte inventada. Considerado uno de los “herederos del Boom” por el diario El País, alabado por Roberto Bolaño, Enrique Vila- Matas, Patricio Pron e Ignacio Echeverría. Investiga en esta segunda parte los engranajes que hacen funcionar la mente de un escritor, y se pregunta ¿Cómo sueña un escritor?.

Nacido en Buenos Aires, en 1963, es autor de Historia argentina, Vidas de santos, Trabajos manuales, Esperanto, La velocidad de las cosas, Mantra, Jardines de Kensington, El fondo del cielo y de La parte inventada y La parte soñada, primeras obras de una trilogía en curso. Todos sus libros han sido publicados en varios idiomas con gran éxito de crítica. Fresán vive desde 1999 en Barcelona, colabora en numerosos medios periodísticos nacionales y extranjeros, y ha traducido, prologado y anotado libros de Anne Beattie, Roberto Bolaño, John Cheever, Denis Johnson y Carson McCullers, entre otros.

Aquí reproducimos una entrevista que le realizo la agencia de noticias Telam, durante su encuentro con la prensa.

“Aquello que llamamos realidad es una construcción consensuada para no volvernos locos”

Fresan

Desde el comienzo de su oficio escritor hace más de 25 años, Rodrigo Fresán ha delimitado un campo de acción cifrado por la cultura pop y la erudición literaria que reaparece ahora en “La parte soñada”, un texto pantagruélico que relega la peripecia central para discurrir sobre la naturaleza anárquica del sueño y los materiales inconscientes que abastecen la imaginación de un escritor.

Más un tríptico que una trilogía, en tanto sus componentes se articulan en simultáneo y no bajo la idea de una secuencia temporal, este nuevo experimento literario del autor de “Historia Argentina” representa el eslabón intermedio de una apabullante indagación sobre los modos en que se interrelacionan la invención, el sueño y la memoria en el fatigoso proceso que antecede al surgimiento de una obra literaria.

En esta novela que llega después de “La parte inventada” (y antes de “La parte recordada”), Fresán propone una aproximación a los sueños como insumo de la ficción pero también de la propia vida. Y bajo esa excusa, el autor de “Vidas de santos” y “Trabajos manuales” no pierde la oportunidad de desplegar su portentosa ilustración literaria y musical, que como en loop trae una y otra vez las referencias al “Visions of Johanna” de Bob Dylan y al escritor ruso Vladimir Nabokov, uno de sus principales tutores literarios.

“Cuando se deja de soñar no solo se pierde la posibilidad de imaginar las cosas que no pasaron ni pasarán nunca sino también la memoria de las cosas que pasaron”, suelta uno de los personajes más enigmáticos de la novela, un escritor atrapado en la incerteza y la desazón: “Sus motivaciones y movimientos son muy líquidos. Este hombre es un signo de los tiempos… o mejor dicho de los destiempos”, define Fresán en diálogo con Télam, en una fugaz visita a Buenos Aires que pone un paréntesis a su residencia de más de una década en Barcelona.

– Télam: ¿”La parte soñada” interpela solo los disparadores de tu obra o es también una exploración sobre la manera en que lo onírico opera sobre la propia vida?
– Rodrigo Fresán: Se podría hablar de una historia paralela a la de la Humanidad: la de los sueños que han generado guerras, proyectos, conquistas… El sueño insume una tercera parte del total de nuestras vidas. Tan importante es, que a lo largo del tiempo han surgido un montón de intentos de sistematizar eso, desde los oráculos hasta Freud, pasando por las últimas investigaciones neurológicas. El de lo sueños es un territorio muy próximo a la literatura y en ese sentido me interesa abordar las simetrías entre ambos: por qué se te ocurren ciertas cosas y no otras, sumado a la falta de dominio de lo que está haciendo tanto quien sueña como quien escribe.

– T: La obra excede los límites de la indagación literaria para avanzar en la idea de construcción que asume toda verdad ¿Se trata de avanzar sobre la “buena prensa” que siempre ha tenido la verdad?
– R.F: Sí, de hecho uno de los héroes no secretos del libro es Vladimir Nabokov, que dijo alguna vez que la realidad estaba sobrevalorada. El lo dijo desde un punto de vista artístico en cuanto a que los escritores no debían apoyarse tanto en la realidad a la hora de armar ficciones, pero lo más cómico de todo es que las últimas investigaciones de la mecánica cuántica apuntan justamente a la idea de que aquello que entendemos por realidad es una especie de construcción consensuada para no volvernos locos. La realidad está llena de elipsis, de puntos muertos, de agujeros, de contradicciones y hasta de olvidos. Muchas de las manifestaciones literarias que se entienden como experimentales o vanguardistas están más cerca de cómo pensamos o de cómo transcurre nuestra vida que la gran novela realista del siglo XIX.

– T: Hace tiempo que trabajás desatendiendo las fronteras entre los géneros ¿El desdoblamiento en categorías como la ficción o el ensayo encorsetan la literatura?
– R.F: Es que no pienso en términos de género. Al día de hoy mucha gente no logra descifrar a cuál pertenece por ejemplo “Historia argentina”… la verdad es que yo tampoco. Es una marca de mis escritura y a la vez un signo de los tiempos, algo que define a mi generación. Ahora tal vez hay un exceso de zapping, de “short attention”, de spam… Me tocó vivir una época donde estaba la novedad de cambiar de canal pero tal vez no había demasiados canales como ahora. Más allá de eso, creo que es una conducta muy típica del escritor argentino esta fluidez de los géneros en términos de que nunca está claro si una obra es un ensayo, una novela o un libro de cuentos.. Piglia hacía mucho esta operación pero esto está en la literatura argentina ya desde el “Facundo” de Sarmiento. Todas las grandes novelas argentinas son muy raras desde el punto de vista formal: “Rayuela”, “Sobre héroes y tumbas”, “Respiración artificial”, “Adán Buenosayres”…

– T: El libro habla también de cómo la tecnología trama hoy las relaciones y los consumos. “¿Verdad que hasta hace no mucho había menos cosas que les gustaban y que se tomaban su tiempo para pensar si algo era digno de un like o no?”, dice uno de los personajes en una larga diatriba contra este nuevo paisaje social en el que todo aparece mediatizado por pantallas ¿Esta nostalgia pre-tecnológica se hace extensiva a la literatura?
– R.F: Es que nos estamos pasando un poco. Hubo un momento en nuestras vidas en que sabíamos por los menos 25 teléfonos de memoria. Extraño discusiones con mis amigos hasta las dos de la mañana peleándonos sobre si Bill Murray estaba en tal o cual película. Y no había modo de averiguarlo. Ahora esas discusiones se zanjan en un segundo. Yo añoro un poco eso. No hay tiempo para que decante nada. En ese sentido, la práctica de la lectura y la escritura sigue teniendo un tiempo todavía … se está convirtiendo en la más lenta de las artes probablemente. Piglia decía que todo arte recién podía volverse vanguardista cuando aparecía un nuevo arte. Por ejemplo, la pintura se pudo volver vanguardista cuando surgió la fotografía; la fotografía cuando surgió el cine; el cine cuando llegó la televisión. Y la televisión recién pudo hacer lo mismo cuando surgieron las redes sociales. Es una linda teoría, pero más allá de lo acertada que sea, es curioso que la literatura vaya en solitario y no haya surgido nada para que pueda volverse vanguardista. Al mismo tiempo puede ser realista, convencional, conservadora, vanguardista, puede suceder todo en un mismo plano… es como un verso libre.

Fuente:http://www.telam.com.ar/notas/201704/185382-rodrigo-fresan-literatura–lectura.html

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