Crónicas del desamor, de Elena Ferrante

Volvemos con una reseña de nuestra querida colega Gretel Bohoslavsky, vendedora de Galerna Puerto Madero, esta vez eligió a Elena Ferrante, la escritora misteriosa de la nueva literatura italiana, e incluso nos devela su posible identidad y la profundidad de su obra.

Elena Ferrante es el seudónimo de una escritora italiana de quien aún desconocemos su verdadera identidad; algunos creen que podría ser Anita Raja, traductora italiana y mujer del escritor Domenico Starnone. La decisión de permanecer oculta es una muestra más de la gran astucia de la autora y una necesidad de no limitarse para poder experimentar una verdadera libertad creativa.

La saga Dos amigas compuesta por cuatro libros, La amiga estupenda (2011), Un mal nombre (2012), Las deudas del cuerpo (2013) y La niña perdida (2014), ha sido un verdadero acontecimiento literario y se ha convertido en una gran influencia y en un espejo para sus lectores. La tetralogía, que es en verdad una sola obra, narra la vida y amistad de Lila y Lenù que crecen en un barrio pobre de Nápoles a mediados del siglo pasado y comprende infancia, adolescencia, adultez y vejez de sus protagonistas.

 Crónicas del desamor reúne tres novelas breves editadas con anterioridad a dicho fenómeno, la primera El amor molesto publicada en 1992 seguida de Los días del abandono, en 2002 y La hija oscura editada en 2006. El libro funciona como una perfecta introducción a la obra de Elena Ferrante, nos anticipa el estilo y la voz que perfeccionará con enorme maestría. Podemos reconocer la influencia de autoras como Virginia Woolf, Simone de Beauvoir, Christa Wolf y de las italianas Elsa Morante y Natalia Ginzburg. El sentimiento común a todas las mujeres que Natalia Ginzburg sintetizó como “el peligro continuo de caer en un gran pozo” encuentra su correlato en Crónicas del desamor. La escritura de Elena Ferrante es clara, limpia, por momentos imprecisa y siempre de una dramática contundencia.

En El amor molesto Delia intenta resolver el misterio que envuelve la muerte de su madre, Amalia. La estructura es fragmentaria, el uso de la elipsis y el clima de una marcada violencia y ambigüedad construyen un relato que conmueve y produce en el lector una cierta animadversión. Las claves para determinar en qué condiciones y por qué motivos su madre se ahogó le exigen a la protagonista examinar su infancia, en donde la violencia doméstica y el machismo del padre revelan a una madre sometida, dócil y vínculos familiares delineados por la culpa y por el permanente intento de construir una identidad.

Los días del abandono es la historia de Olga, una madre de dos niños que es abandonada por su marido luego de 15 años de matrimonio. Comienza así un proceso de disolución del yo de la protagonista, un abatimiento cargado de desesperación, celos y reproches seguido de un desdoblamiento y de la pérdida de la objetividad y el vacío de sentido de un duelo sin concesiones. El amor materno aparece en su total desmesura, el egoísmo paterno en su compleja torpeza y los encuentros sexuales se mueven entre la grotesca insatisfacción de lo casual y la plenitud de las fantasías.

Por último en La hija oscura, Leda, una profesora universitaria de literatura inglesa, decide tomarse unas vacaciones en una playa al sur de Italia. Sus hijas se han ido a vivir con su padre a Canadá y tras 25 años se siente libre nuevamente. Allí conocerá a Nina y su hija Elena, y la visión de esta mujer con su niña la llevará tanto a querer protegerlas de un entorno que considera inadecuado como a esconder la muñeca de la que Elena no se despega. La obligará a revisar su pasado, el vínculo con sus dos hijas, las elecciones que ha tomado y a sobreponerse al síndrome del nido vacío.

La amistad, las muñecas y los juegos de la infancia, los dobles, los secretos y la traición son algunos de los temas en la obra de Elena Ferrante; lo popular frente a lo académico, lo vulgar y lo sofisticado, el dialecto y el italiano, las raíces napolitanas frente a ciudades como Roma, Florencia o Turín. Las dificultades de la mujer que se debate entre la maternidad y su profesión, las cuestiones de clase, la hipocresía de los vínculos. Y principalmente el flujo de conciencia de sus personajes, sin censura y de un profunda valentía.

Gretel Bohoslavsky

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