Cuestionario a autores: hoy Gabriela Cabezón Cámara

Arrancamos con una nueva sección: el cuestionario a nuestros autores, porque nos interesa conocer y poder mostrarte el corazón de la escritura, el “cómo lo hizo el escritor”, algo de su mundo de interno.

Nuestra primer cuestionada es Gabriela Cabezón Cámara, autora de “Las aventuras de la China Iron”, libro recientemente publicado en el sello Literatura Random House, en este novela se mete con La china, un personaje silencioso y desdibujado del clásico Martín Fierro de José Hernández:  La china, es la mujer de fierro, que es muy joven, casi una adolescente. La china de Gabriela, en cambio toma voz y voto, y así comienzan las aventuras de una mujer liberada recorriendo la historia con su deseo como motor.

 LyL: ¿Cómo nació este libro?

GCC: Hace unos años, en 2013, tuve mucha suerte y me invitaron a ser escritora residente en la Universidad de Berkeley, California. Es una ciudad donde los autos paran para que las ardillas crucen la calle, imagínense la tranquilidad y la belleza. Como única contraprestación, tenía que dar un taller literario dos horas por semana. A mí los académicos me intimidan un poco, así que estaba aterrada. Se me ocurrió dar una taller sobre narrativa escrita en verso. En nuestro país, eso es literatura gauchesca. Así que allá fui con Martín Fierro, La Refalosa y todos sus compañeros. Leyéndolos a fondo me di cuenta de que no había en la gauchesca ninguna mujer que tuviera voz y mucho menos que fuera la que contaba la historia entera. Y me pareció muy divertido empezar a pensarla.

LyL: ¿Cómo fue para vos el proceso de verlo crecer?

GCC: Fue un proceso feliz; es la más luminosa y lúdica de mis novelas, la más llena de amor. No sólo de amor sentimental y erótico; está llena de amor a la naturaleza y a los animales también. Aunque no deja de ser profundamente  política: al reescribir Martín Fierro, escribe también una historia alternativa de nuestro país. Empieza cuando la china, lo que es decir la mujer, no tiene ni nombre la mujer de Fierro en El gaucho Martín Fierro, tiene 14 años, dos hijos y se llevan a Fierro al ejército. Ella encuentra un perrito negro y se pone a jugar como la nena que es. En el caserío en el que vive aparece una inglesa cuyo marido fue llevado por la leva también. La china, que es bastante blanca, se le sube a la carreta con el perrito: piensa que la inglesa debe ser su pariente. Salen a buscar al inglés y la estancia de la que el matrimonio debía hacerse cargo. Para eso atraviesan media llanura. En la carreta, la china aprende muchas cosas. Para empezar, que china no es un nombre. Josefina la bautiza la inglesa. Y después, el mundo entero a través de todos los productos manufacturados ingleses que lleva la carreta. El té, por ejemplo, le depara saber qué es la India, qué son los continentes, qué una religión diferente, qué un mundo esférico. Luego llegarán a un fortín-estancia dirigido por José Hernández. Y no les cuento más así la leen.

LyL: ¿Por qué elegiste ese título?

GCC: Porque quería rescatar la belleza de la literatura cuando uno empieza a leer: contar aventuras, contar un mundo nuevo

LyL: ¿Qué es escribir para vos?

GCC: Fabricarme un lugar en el mundo, un refugio, un espacio para estar en paz

LyL: ¿Qué esperas qué pasé con esta historia?

GCC: Me encantaría que la lea mucha gente. Y que después me cuenten qué pensaron.

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