Luciano Lamberti: “En mi generación no tenemos un Borges a quien matar”

Con su reciente publicación de La casa de los eucaliptos, Luciano Lamberti, oriundo de San Francisco, Córdoba, no hace más que validar su lugar en la escena literaria argentina.

LucianoLamberti

En el libro se entrelazan el terror, lo fantástico y la ciencia ficción; las ideas centrales de los cuentos parecen talladas a mano, siempre respetando las rigurosidades del género.

Hace ya un tiempo que estás instalado en Buenos Aires. Antes escribías desde el “interior”. ¿Qué peculiaridades crees que tiene el escritor que está por fuera de la General Paz? ¿Cómo fue el proceso de escribir tus primeros libros parado desde Córdoba?

Creo que hoy se puede escribir desde cualquier parte. No hay cuestiones determinantes en ese sentido. Cuando yo empecé a escribir en serio, en la facultad, me enfrentaba mentalmente a dos cuestiones complementarias: la primera era la de no tener vergüenza de representar el lugar de donde venía, porque eso me diferenciaba de los escritores porteños; la segunda, la de no representar ese lugar como idílico o “mejor” que cualquier otro, sino tan parte del cielo y del infierno como cualquiera. Hoy vivo en Buenos Aires pero la mayoría de las cosas que escribo están ambientadas en zonas rurales o semi rurales. No es una decisión política ni estética, es simplemente lo que me sale, lo que ve mi ojo mental a la hora de contar esas historias. Si algún día veo a Buenos Aires, escribiré sobre eso sin problemas.

En tu último libro, “La casa de los eucaliptus” (Random House, 2017), hay cuentos de terror y fantásticos, que apuntan más hacia la dirección de lo sobrenatural, ¿qué podes contarnos sobre él? Aunque es posible suponer también que hay una cuota de ironía y humor alta en ese libro, como en tu anterior publicación, “La maestra rural” (Random House, 2016). 

La casa de los eucaliptus es un libro donde trabajo más con el terror como género. En El loro que podía adivinar el futuro había cuentos fantásticos y de ciencia ficción. Y en El asesino de chanchos que se publicó por primera vez en editorial Tamarisco, en el año 2010, trabajaba con un realismo que se iba deformando. Lo sobrenatural es algo que me interesa ahora, me divierte, me recuerda a aquellos escritores que leía en mi adolescencia, me permite decir cosas y llegar a lugares o tocar puntos que no podía siquiera imaginar siendo realista. Suponés bien: también hay humor en este libro. En todo lo que escribo está ese elemento, a veces voluntario.

casa eucaliptos Sobre el libro

En estos cuentos perturbadores y oscuros, Luciano Lamberti nos habla desde los márgenes. Entre escenarios rurales y urbanos, los seres que protagonizan La casa de los eucaliptus se mueven como esclavos de su pasado y su presente.

Un médico se pierde en los caminos que lo llevan a su pueblo natal. Un presidente joven recibe la visita de un espíritu que le develará el secreto del éxito. Un hombre muere una y otra vez pero siempre resucita. Unos skaters buscan la pista perfecta y se encuentran con criaturas de otra especie. Un artista contemporáneo sufre unas extrañas transformaciones en animal.

Con una escritura impecable, ágil y veloz, Lamberti ilumina con la potencia de su prosa lo sutil, lo no dicho, lo invisible.

«Con macabra ironía, Lamberti sintoniza las pesadillas de la pampa gringa y vuelve literal la idea de pueblo chico, infierno grande. Sus personajes se deslizan casi sin advertirlo hacia la crueldad, el desvarío, las frustraciones que se transforman en delirio. Son cuentos de terror y mueven el piso, pero también son muestras de lo que el terror puede hacer en estas mentes sumergidas en el aburrimiento, los rumores, los prejuicios y la rutina.» Federico Falco

 

Si queres seguir leyendo la entrevista http://www.hoydia.com.ar/magazine/en-mi-generacion-no-tenemos-un-borges-a-quien-matar

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