Maus, o cómo narrar el horror y la historia

maus Maus es la biografía de Vladek Spiegelman, un judío polaco superviviente de los campos de exterminio nazis, contada a través de su hijo Art, un dibujante de cómics que quiere dejar memoria de la aterradora persecución que sufrieron millones de personas en la Europa sometida por Hitler y de las consecuencias de este sufrimiento en la vida cotidiana de las generaciones posteriores.

Apartándose de las formas de literatura creadas hasta la publicación de Maus, Art Spiegelman se aproxima al tema del Holocausto de un modo absolutamente renovador, y para ello relata la experiencia de su propia familia en forma de memoir gráfica, utilizando todos los recursos estilísticos y narrativos tradicionales de este género y, a la vez, inventando otros nuevos. La radicalidad narrativa de esta obra marcó un antes y un después en el universo de la novela gráfica, y por ello Maus obtuvo el primer y único premio Pulitzer otorgado a un cómic.

Pero además, en Maus el autor también realiza un retrato de su padre en la actualidad (en el momento en que se entrevista con él para que le relate sus recuerdos de la guerra) así como de su difícil y tensa relación con él.

En Maus, Spiegelman va más allá del Holocausto para instalarse en la psicología del superviviente en un intento de deshacer la maraña de su relación paterno-filial, de la sombra de una madre suicida y del fantasma de un hermano santificado al que nunca conoció.

Hay que mencionar que en Maus los personajes se nos muestran con rasgos faciales de animales, característica que se usa con fines narrativos; así, por ejemplo, los judíos son presentados ratones, mientras que los nazis como gatos.

Art Spiegelman ganó el Pulitzer en 1992 con aquella obra de la que se han vendido millones de ejemplares en una veintena de idiomas.

En Reservoir Books también disponible Metamaus, donde el autor revive y explica el clásico Maus. MetaMaus es casi un cuaderno de bitácora sobre la gestación del que para muchos es el principal título en el género de novela gráfica: Maus.

Se ha dicho de la obra:

“Maus es una OBRA MAESTRA de la narrativa dibujada. Es apasionante. La historia de Art y su padre es casi más interesante que la historia del padre como superviviente. El equilibrio es perfecto: hay risas y llanto, un retrato psicológico perfecto (el del padre) y la reconstrucción de dos épocas (los años cuarenta y ahora) de sombrero. Spielberg chupó lo suyo de Maus al hacer La Lista de Schindler, que podrá interesaros o no (allá vosotros, lo de los pueblos que olvidan su historia y todo eso), pero que es un pedazo de peliculón. Cuando, después de leer las historias de las ratas judías y los gatos nazis Spiegelman, en la penúltima página, te muestra una foto real de su padre… joder, no es que se te salten las lágrimas, es que se te tambalea el tebeo y la percepción de la realidad. El virtuosismo narrativo de Spiegelman es total. Y la reconstrucción de la forma de hablar de su padre (que se perderá, me temo, en la traducción) es impresionante. Uno acaba admirando y odiando por igual al viejo, igual que él. Dadle una oportunidad. Ojalá hubiera muchos más comics de este estilo: narrativa dibujada, novela dibujada, historia dibujada, biografía dibujada.
Rafael Marín, escritor (Lágrimas de Luz), guionista (Los 4 Fantásticos) y director de la revista de estudios sobre cómic Yellow Kid.

“Maus es una OBRA MAESTRA de la narrativa dibujada. Es apasionante. La historia de Art y su padre es casi más interesante que la historia del padre como superviviente. El equilibrio es perfecto: hay risas y llanto, un retrato psicológico perfecto (el del padre) y la reconstrucción de dos épocas (los años cuarenta y ahora) de sombrero. Spielberg chupó lo suyo de Maus al hacer La Lista de Schindler, que podrá interesaros o no (allá vosotros, lo de los pueblos que olvidan su historia y todo eso), pero que es un pedazo de peliculón. Cuando, después de leer las historias de las ratas judías y los gatos nazis Spiegelman, en la penúltima página, te muestra una foto real de su padre… joder, no es que se te salten las lágrimas, es que se te tambalea el tebeo y la percepción de la realidad. El virtuosismo narrativo de Spiegelman es total. Y la reconstrucción de la forma de hablar de su padre (que se perderá, me temo, en la traducción) es impresionante. Uno acaba admirando y odiando por igual al viejo, igual que él. Dadle una oportunidad. Ojalá hubiera muchos más comics de este estilo: narrativa dibujada, novela dibujada, historia dibujada, biografía dibujada.
Rafael Marín, escritor (Lágrimas de Luz), guionista (Los 4 Fantásticos) y director de la revista de estudios sobre cómic Yellow Kid.

 

1 comment

  1. Hola, ¿me podrían decir dónde puedo conseguirlo?, hace mucho que lo estoy buscando (acá en Bs As) y nada.

    Agradecería mucho su ayuda.

    Saludos

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