Xul Solar, pintor del misterio

Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari, más conocido como Xul Solar, fue un pintor, escultor, escritor e inventor de idiomas imaginarios argentino, que estuvo vinculado a la vanguardia porteña de los años veinte. (San Fernando, 1887 – 1963). Hijo de madre italiana y padre alemán.

Estudió arquitectura en la Facultad de Ingeniería. Al cumplir los veinticinco años viajó a Hong Kong y recorrió algunos países europeos como Inglaterra, Francia e Italia. En Milán conoció a su compatriota, el pintor modernista Emilio Pettoruti, a quien le mostró sus dibujos realizados a partir de 1914. En su viaje a Berlín ya se intuía su contacto con el dadaísmo. También recibió influencia del pintor Paul Klee.

Interesado por la filosofía, las ciencias ocultas y las creencias de las distintas culturas, ya en 1919 sus obras reflejaban esta inquietud espiritual, con la aplicación de colores vivos, formas y símbolos geométricos, figuras sencillas y, a menudo, palabras. Precisamente los signos lingüísticos llamaban poderosamente la atención a este misterioso personaje. Llegó a dominar diez idiomas e incluso a crear alguno.

El Museo Nacional de Bellas Artes abrió su temporada con una muestra que coincide con los 130 años del nacimiento de Xul Solar.

xul solar Te recomendamos XUL, la biografía que escribió Álvaro Abós sobre este pintor vanguardista argentino (1887-1963) que fue además astrólogo, inventor, músico, lingüista, titiritero, arquitecto, diseñador gráfico, filósofo, amigo de Borges, Marechal y Macedonio y que plasmó en su obra un estilo único y original marcado por el esoterismo.

Xul Solar, Pintor del misterio. SUDAMERICANA, Febrero 2017

Alvaro Abos: es el gran biógrafo de la Buenos Aires cultural de los años ’20 al ’40, narrador y ensayista, es autor de Ciudadano Botana, la biografía del fundador del diario Crítica. También de Macedonio Fernández y Xul Solar, además de la investigación histórica Eichmann en Argentina; y de una antología de crónicas policiales de Roberto Arlt, entre otras cosas.

Xul Solar es uno de los grandes pintores argentinos. De sus pequeñas acuarelas, exhibidas en renombrados museos del mundo, emerge un universo poético tan atrapante y original como insondable, cruzado por enigmas cabalísticos y secretos esotéricos. Personaje inclasificable y portentoso, fue astrólogo, inventor, músico, lingüista, titiritero, arquitecto, diseñador gráfico, filósofo.

Esta biografía muestra a Xul en los círculos de la vanguardia artística porteña de la primera mitad del siglo XX y se adentra en su vida, siempre misteriosa, y en su casa de la calle Laprida, a la que acudían con avidez Jorge Luis Borges, Macedonio Fernández y Leopoldo Marechal, y en la que dialogaba con los cielos y los espíritus mientras pintaba.

A partir de una exhaustiva y rigurosa investigación, Álvaro Abós presenta los datos, las circunstancias y las anécdotas de la vida de Xul, el inagotable vanguardista, el pintor extraordinario, el mago. Al mismo tiempo retrata su época, su periplo creador y el lento pero irreversible proceso a través del cual es reconocido como uno de los más geniales artistas argentinos.

Aquí te adelantamos un fragmento del prologo, así inicia la biografía: 

XUL SOLAR O EL HOMBRE INCREÍBLE

Xul Solar, además de virtuoso acuarelista, fue dibujante, astrólogo, inventor, metafísico, lingüista, titiritero, arquitecto, diseñador, creador de un mundo plástico inclasificable, cruzado por enigmas cabalísticos y secretos esotéricos. Uno de los grandes artistas plásticos que produjo la Argentina en el siglo XX, también fue un personaje clave para la cultura de Buenos Aires. Esa cualidad polifacética es el núcleo de la biografía que le he dedicado, y que hoy se reedita, en la cual traté de explicar la diversidad en su formación, los saberes religiosos y profanos de Xul así como las fuentes de su fabulosa creación artística. También los rasgos del ser humano Xul, un hombre a la vez carismático y misterioso, universal pero inconfundiblemente argentino.

Xul Solar fue un aventurero espiritual; viajó por el mundo, por las religiones, el ocultismo, los lenguajes, la música y la invención. Lo había iniciado en el esoterismo uno de los ocultistas más populares y controvertidos, el inglés Alistair Crowley (1875-1947), conocido como La Bestia, cuya faz ilustró a comienzos de la década del sesenta la tapa de un álbum de los Beatles, otorgándole nueva popularidad.

Xul Solar estudió la Cábala, el Corán, I Ching, el Tarot, las leyendas celtas y la Edda Mayor, así como las fuentes del hinduismo y el budismo. Leyó a los grandes autores de la literatura mundial cuya obra se relacionaba con las enseñanzas herméticas, desde Dante Alighieri, jefe de la asociación templaria Fede Santa, hasta William Blake. Pero también frecuentó a Swedenborg, Milton, Goethe, Narval, Poe, Baudelaire, Mallarmé. La oceánica curiosidad de Xul Solar (“cuanto más sé, más quiero saber”, confesaba) lo llevó a interesarse en los cultos de la América precolombina. Ese trasfondo religioso es visible en bellísimas acuarelas como Tlaloc, en sus lecturas pictóricas del Tarot y en sus versiones a veces irónicas y siempre luminosas del Zodíaco. La astrología, la magia, la alquimia, esos mundos que han producido tanta cháchara, en Xul abren caminos donde transitan la poesía, el humor y la alegría de vivir.

 

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